sábado, 30 de marzo de 2013

Capítulo 1.



(Narra Raquel).

Nos habíamos mudado a Bradford. Conseguimos comprar una casa no muy lejos del centro de la ciudad. Mi padre aparcó el coche en el garaje. Yo no abrí la boca en todo el trayecto, ¿la razón? Estaba escuchando música. Cuando escucho música, es como si no estuviera en la Tierra. Me encierro en lo que llamo “mi mundo” y no suelo prestar atención a las demás cosas. 
El reproductor estaba en aleatorio, y ahora sonaba “I love the way you lie”, me encanta Rihanna. Sara me pegó en el brazo, me hizo una seña indicando que teníamos que salir del coche. Sacamos las maletas y las llevamos a sus respectivas habitaciones. Algunos muebles estaban cubiertos por un plástico muy fino. Mi madre se puso a quitarlos. Salí al jardín. Me encantó. 
Había bastante sitio para adornarlo todo con flores de colores. Miré a mi izquierda, y pude contemplar una gran piscina vacía. Una gran sonrisa apareció en mi rostro, que solo duró unos segundos, porque sentí un gran dolor en la espalda. Me habían tirado una zapatilla. Miré para atrás, era mi hermana. Cogí la zapatilla de estar en casa y me acerqué a ella, acto seguido me quité los auriculares.

–¿Qué quieres? –pregunté con desgana mientras me tocaba la espalda.

–¿Que qué quiero? Te he llamado miles de veces, pero no me escuchabas. Y bueno, he tenido que recurrir al lanzamiento de zapatilla. –reí un poco– Que dice mamá que nos vayamos a la cocina, que ya vamos a comer.

Asentí y me fui con ella a la cocina. Había para comer filetes de pollo y patatas. Me lo comí todo en un abrir y cerrar de ojos, tenía bastante hambre. Miré a mi hermana, ella también había acabado. Sin pensarlo dos veces, nos fuimos a nuestra habitación. Las paredes estaban pintadas de color violeta, y algunas partes de morado, amaba esos colores. La habitación disponía de una tele de plasma y dos grandes camas, con un gran balcón en la que había un sillón bastante grande. Nuestro armario era enorme. Sacamos la ropa de las maletas y las colgamos en el armario.

–Me pido al lado del balcón. –dije tumbándome en la cama.

– ¡Eso no vale! Yo quería ese lado.

–Te jodes,  hermanita. –cogió la almohada de la otra cama y se tiró encima mía.

–¿Me dejas dormir aquí? Como no cambies de idea, así me voy a quedar todo la tarde.

– Ni hablar, ¡y quítate de encima! Que no puedo respirar. –dije entre risas. Le pegué un empujón y la tiré al suelo. Me empecé a reír más fuerte.

–Vale, vale, me quedo con este lado. Pero ahora no sé si voy a poder caminar por el golpe que me he dado en el culo.

–Venga va, te ayudo a levantarte, vieja. –me miró mal. Le extendí mi brazo y ella se agarró. Sara tiró más fuerte y me dejó en el suelo y se sentó en la cama.                 
–¡Já! Ahora la cama es mía. –abrí mucho la boca.
–Me da igual, haz lo que quieras. –me hice la enfadada.
–Ya me da igual donde dormir, quédate en este lado.  –Sara cedió y me salí con la mía.
Mañana iba a ser el primer día de instituto. No estaba nerviosa, sabía que me iba adaptar pronto e iba a hacer buenas amistades. Sara y yo siempre hemos ido de las chicas más populares en todos los centros, y este año iba a ser igual. Supongo que estarán las típicas animadoras rubias de bote, tetonas y culonas, a esas no las soporto, me dan mucho asco. El día pasó lento. Cené y me acosté.
Unos horribles pitidos me despertaron. Le pegué un manotazo al despertador. Me levanté enérgicamente y le di una patada suave a Sara. Se despertó, y se levantó sin ganas. Abrí el armario y nos pusimos esto:
                                               Sara:
 Raquel:

Bajamos a desayunar. Me tomé dos tortitas con sirope y un zumo de naranja. El instituto estaba a tres manzanas de nuestra casa, así que tuvimos que ir andando. En mi mochila llevaba una libreta, bolígrafo, mi móvil y las llaves de casa. Antes de entrar, nos miramos y sonreímos, ya sabíamos como nos teníamos que comportar. Andábamos con chuleo, todo el mundo se giraba para vernos. De repente, una chica se puso delante nuestra. Detrás había otras dos, supongo que sus amigas, o lameculos.
–Vosotras debéis de ser la nuevas, ¿no es así? –nos miraban de arriba abajo.
–Sí, y apártate de mi camino, ¿vale? –empecé a caminar pero no me dejaron.
–¿Quién te ha dado permiso para que me toques? –estábamos cara a cara.
–A mí no me hables así, bonita. –me daban unas ganas terribles de arrancarle todo el pelo.
–Yo te hablo como a mí me salga. Y a ver si te maquillas bien, porque creo que se te ha caído todo el bote de cola-cao en la cara. –estaba por escupirle en la cara. Me dio un pequeño empujón.
–¡Zorra! ¡Piérdete! –le di un empujón fuerte. Se abalanzó contra mí y yo le tiré del pelo.
(Narra Sara).
Nada más el primer día de instituto y mi hermana ya estaba liándola. Una chica se acercó a Raquel.
–A ver cielos míos, quitarles las manos a esta chica. –ellas pararon.
–Pero…
–Ahora. –se fueron aireándose el pelo.
–No tenías por qué. Por cierto, yo soy Raquel. –Raquel le dio dos besos.
–Yo Iratxe. –me acerqué a ellas y Raquel me presentó.
–¿Os venís conmigo? Sois nuevas, no creo que conozcáis bien el instituto, es enorme. –qué amable. La acompañamos y nos sentamos en una escaleras.
(Narra Raquel).
–Deja que lo adivine, ¿eres tú la que manda aquí? –dije. Ella sonrió.
–Se podría decir que sí, aunque no soy la única, tengo a otras dos en el grupo. ¿Queréis meteros?  Parecéis buena gente.
–De acuerdo. –se adelantó Sara.
–Mirad, por ahí viene mi chico.
Las dos miramos al frente. Una pandilla de cinco chicos con chaquetas de béisbol se dirigían hacia acá. Había uno rubio que no dejaba de mirarme, me intimidaba. Iratxe fue a abrazar a uno de ellos y seguidamente le besó.
–Hola preciosa. –le tocó el culo.
–Alerta, se calienta el ambiente. –dijo un chico rizado por lo bajo. Sara y yo nos reímos a aquel comentario.
–¿Quiénes son estas dos muñecas? –volvió a decir el chico rizado.
–Son las nuevas, Raquel y Sara, ahora pertenecen a nuestro grupo. –dijo Iratxe.
–Encantado, preciosas. –se sentó al lado de Sara.
–Y bueno, este es mi novio Zayn, –dijo hola con la mano– ese Liam, el otro Louis y Niall. El que queda es Harry. –clavé la vista en Niall. Me sonrió de medio lado. Creo que me estaba tirando los tejos.
–¿Y las otras dos? –preguntó Iratxe.
–Ahora vienen. –dijo Liam. Iratxe asintió. La sirena tocó. Todos entramos. Niall y yo éramos los últimos.
–Me gusta tu carácter, te he visto como le dirigías la palabra a Bella. –puse cara de no entender nada, pero después caí. Levanté una ceja.
–Me alegro. –le pegué un puñetazo suave en el hombro. Seguí adelante pero Niall se quedó atrás.
(Narra Niall).
“Me gusta tu carácter, te he visto como le dirigías la palabra a Bella” ¿No se me pudo ocurrir otra cosa mejor? No sabía de qué hablarle.
–¿Niall vamos? –la miré. Ese increíble bronceado le quedaba muy bien. Sin darme cuenta me humedecí los labios y me fui con ella. Lo peor fue que no le tocó en la misma clase que la mía. Por suerte le había tocado con Sara, Mirella, Louis y Harry. Yo estoy en la clase de Zayn, Liam, Iratxe y Alicia. Las horas seguro que se me pasarán muy lentas hasta el recreo. Quiero saber más de ella.

2 comentarios:

  1. HOLIWIIIIIIIIIII. Ya está el primer cap, alsjkajkjsdkjskjfh espero que os guste. Y bueno, comentad por twitter o por aquí. Os lof. <3 xx -Raquel

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me podrias avisar cada vez que subais cap? Porfa porfa porfa. Soy @Infiinitywith1D :)

      Eliminar