(Narra Raquel).
Estábamos todos metidos en la piscina, quitando toda la
suciedad. Yo barría el agua que quedaba, cuando oí a Alicia gritar. Me acerqué
a ella.
-¿Por qué gritas? ¿Qué ha pasado? –le dije.
-Hay un sa-sapo. –me asomé a verlo. Me puse de cuclillas
y le acaricié la cabeza.
-¡No lo toques! –me dio un toque con el pie en la
espalda.
-Pero si es muy mono.
-¿En serio Raquel, en serio? –dijo Alicia.
-Sí. –dije cortamente.
-Pues yo no voy a cogerlo, así que ya lo estás sacando de
aquí. –lo cogí y se lo pasé por delante de la cara. Puso cara de asco, yo me
reí pícaramente.
-¡Vamos, no te cortes, pégale un morreo a tu novio! –se lo
acerqué más y ella empezó a correr. Salí tras ella.
-Creo que Alicia no me pondría los cuernos con un sapo. –dijo
Liam entre risas.
-¡Raquel, para! ¡Te odio! –dijo Alicia corriendo todavía.
-¡Sé que me quieres! ¡Y no pararé hasta que le beses! –entonces
sentí que alguien me cogía de la cintura, haciendo que parara de correr.
-Raquel, ya, relájate. –me dijo Niall.
-Niall, aguafiestas. –me deshice de sus brazos en un brusco
movimiento. Dejé al sapo en otra parte del jardín. Ya habíamos terminado de
limpiarla. Solo faltaba repasarla con la manguera. Entré a casa y me quité las
chanclas y me puse los pantalones cortos, después, las supras.
Vi que mis padres se estaban preparando para ir a algún
sitio.
-¿Dónde vais? –pregunté.
-Nos vamos al supermercado. No tenemos nada en la nevera.
Quizás tardemos más de la cuenta, así que portaros bien, ¿vale? –dijo mi madre
saliendo por la puerta con mi padre. Miré a mi equipo de música. Quería darle
alegría al ambiente. Metí uno de mis discos, lo puse en aleatorio y salió
S&M de Rihanna. Le subí bastante el volumen y abrí todas las ventanas y
puertas que comunicaban con el jardín. Salí y vi a Sara sacar toallas para los
demás. Se pusieron a extenderlas en la hierba. Aproveché la situación y cogí la
manguera, le puse la pistola y ajusté la potencia del chorro. Apunté a Niall,
apreté y le di en toda la espalda. Me escondí. Saqué un poco la cabeza para
ver.
-Vale, quién coño ha sido. –dijo Niall.
-El que te haya dado, tiene mucha puntería. –dijo Louis
dándole palmaditas en el hombro. Volví a disparar y le di a Louis.
-¿Y Raquel? –dijo Louis enfadado.
-Niall, ve a buscarla. –dijo Zayn empujándolo.
-¿Por qué yo? Ya volverá.
-Que vayas. –dijo otra vez Zayn. Vi que Niall se dirigía
hacia mí. Escuché pisadas cada vez más fuertes.
-Así que aquí estabas, eh guapa. –le di un manguerazo en
la cara y salí corriendo soltando la manguera.
(Narra Niall).
Me quité el agua de la cara y cogí la manguera. Era
bastante larga, supongo que llegará hasta donde están los demás. Me acerqué y
empecé a mojar a todos, pero Raquel no estaba. Se me había escapado de las
manos.
-¿Pero cuál es tu problema? –dijo Sara. Harry se rió del
asunto y Sara le miró con desprecio.
-Agradéceselo, que seguro que estabas caliente, pero no
precisamente del sol. –dijo Harry apretando sus músculos. A Sara se le fue la
vista, pero después le pegó.
-Te gusta, eh, te gusta. –dijo Harry pegándole codazos.
Me di cuenta que Raquel venía con un cubo lleno de globos de agua. Se los dio a
Sara, ésta cogió uno y lo explotó en la cabeza de Harry.
-Se te suben a la cabeza algunas cosas.
-¡Guerra de globos! –dijo Mirella cogiendo un puñado.
-¡Pero no los cojas todos, tonta! –dijo Iratxe intentando
quitarle uno. Eso hizo que se le explotara en las manos.
-Seguid desperdiciando los globos, seguid. –dijo Raquel.
-Voy a aprovechar el tiempo y voy a seguir con la
piscina, –Sara me quitó la manguera de las manos– así no tengo que soportar a
ciertas personas. –esto último lo dijo bajo. Supongo que ese comentario iba
dirigido a Harry. Éste hizo una mueca.
-¡Eh, boba! –Zayn le tiró un globo en la espalda a
Iratxe. Ella se estremeció por el agua fría. Se dirigió a él para empujarle
pero Zayn le cogió de los brazos y la apegó hacia él. Le besó.
Zayn era el típico seductor que volvía locas a todas con
solo respirar. Pero solo tenía ojos para Iratxe.
Raquel me sacó de mis pensamiento cogiéndome de la
camiseta. Eso hizo que un cosquilleo recorriera mi estómago. Me metió un globo
y me pegó una palmada fuerte en la barriga reventando en globo.
-Y yo que pensaba que querías besarme. –dije escurriéndome
la camiseta.
-Eso sería muy precipitado, te acabo de conocer.
-Quién sabe. –me dio un empujoncito con el dedo en la
frente.
-Cállate. –ese “cállate”, no me gustó nada. Decidí tirar
de su bikini desatándolo. Por un segundo vi su espalda desnuda.
-Asqueroso, eso no vale. Átamelo, ya estás tardando. –dijo
sujetándose la parte de delante. Miré sus pechos.
-No. –dije pícaramente.
-Anda, ya te lo ato yo. Este niño nunca cambia. –dijo
Mirella atándoselo. Vino Louis por detrás y desató el suyo.
-Lo que hay que aguantar. –Louis y yo chocamos las manos.
Al final consiguieron atárselo. Liam y Alicia decidieron tumbarse en las
toallas. Liam le echaba crema en la espalda. Ya me gustaría a mí que esos
fuéramos Raquel y yo.
-¡Ya está! La piscina ya está llena. Solo hace falta
activar el cloro. –dijo Sara victoriosa.
-¿Quieres que te ayude? –dijo Harry.
-No, no necesito ayuda. Y menos de la tuya. –se alejó de
él y fue a poner el cloro. Unos chorros empezaron a salir con fuerza.
(Narra Raquel).
-¿Queréis unos helados? La heladería de enfrente está
abierta. Invitamos nosotras. –dije.
-No, invito yo. –dijo Harry.
-No intentes hacerte el bueno con nosotras. –dijo Sara.
Me estaba empezando a enfadar con su actitud.
-No hace falta que te comportes así con él. –dije.
-Yo trato a las personas como a mí me convenga.
-Me da igual lo que digas, invito yo. –Harry cogió su
mochila y sacó dinero.
-Toma Raquel. –dijo dándome el billete.
-Gracias, eh. –le di un puñetazo suave en el hombro.
-¿Alguien se ofrece a acompañar a cruzar la calle a la
pobre vieja de Raquel? –dijo Alicia. Levanté una ceja.
-Yo, yo me ofrezco encantado. –dijo Niall acercándose a
mí.
-Que está aquí al lado, que no me voy a perder.
-¿Es que no quieres que te acompañe? Habérmelo dicho. –dijo
Niall haciéndose el enfadado.
-No, yo no he dicho que no me acompañes.
-Entonces vamos. –me cogió del brazo y me llevó afuera.
-Queremos diez helados de chocolate. –dijo Niall
adelantándose.
-De acuerdo. –dijo el heladero.
-Oye, oye, ¿quién te ha dicho que pidieras? –dije levantando
la voz.
-Qué más da nena. El chocolate está rico. –le miré mal.
El heladero tardó un poco en preparar los cucuruchos.
-Tomad, cinco para ti, y cinco para ti. –le di el
billete, todo valía justo. Nos dirigimos a la casa. Niall le estaba hincando el
diente a un helado.
-Eh, contrólate. –dije.
-Lo siento, no me puedo resistir. Repartimos todos los
helados. Niall ya iba por el cucurucho.
-Cuando nos terminemos los helados podemos probar la
piscina. Y ya que está anocheciendo, ponemos los focos. No hará mucho frío. –la
música paró. Supongo que el disco ya se había terminado. Todos asintieron.
Niall tenía toda la boca llena de chocolate.
-Tienes un poco de chocolate, pero n es mucho. –mentí.
-Pues quítamelo. –me dijo. Le pegué una palmada en la
boca.
-Eres lo suficientemente mayorcito para limpiarte la boca
tú solo. –se restregó el brazo por la boca. Me dirigí a los plomos y subí los
de los focos, estaba atardeciendo.
-¡Venga, todos al agua! –dijo Zayn cogiendo a Iratxe y
tirándose a la piscina. Niall se quitó la camiseta desesperado. Me quedé mirándole.
-¿Has visto como estoy? Toca, está duro. –estaba casi al
filo de la piscina. Le acaricié la barriga y éste mi clavícula. Le empujó.
-A ver si nos estamos quietos. –dije. Me quité las
zapatillas y pantalones y salté. Todos estábamos ya dentro.
(Narra Harry).
Odiaba que Sara me tratara mal. Voy a intentar a ser todo
lo más amable y cariñoso posible con ella. Tengo que ganarme su amistad, y
puede que con el paso del tiempo, se enamore de mí. La abracé.
-Suéltame. –intentó escaparse de mis brazos.
-Vamos Sara, para ya. No seas así conmigo. –le apreté más
fuerte haciendo que se rindiera.
-No Harry. ¡Que me sueltes ya! –le di un beso en el
hombro. Se quedó parada.
-¿Ya estás más calmada? –no respondió. Encogió la pierna
y me pegó una patada ahí.
-¡Ya te vale! –se fue buceando.
(Narra Raquel).
-Vamos a jugar a las torres. –dijo Zayn.
-Zayn, tú debajo. –dijo Iratxe. Él se sumergió e Iratxe
se subió encima suya.
-No voy a subirme encima de ti, Niall. Súbete tú.
-¿Yo? ¿Por qué tú no? –le hice una ahogadilla.
-Venga. –me sumergí y se subió encima mía. Con las
tonterías, casi perdemos el equilibrio.
-Céntrate, rubio. –se puso erguido. Empezó intentando
tirar a Iratxe. Me acerqué un poco a Zayn y le pegué una patada en la barriga
haciendo que los dos cayeran. Choqué la mano con Niall.
-¡Habéis hecho trampa! –dijo Iratxe.
-¿Desde cuándo se puede pegarle una patada a tu
contrincante? –protestó Zayn.
-Mi piscina, mis reglas. –dije. Niall y yo hicimos un
gesto de burla.
¡Holi! Bueno aquí tenéis el cap 3. Espero que lo disfrutéis, y comentad por aquí o por twitter. Os loveo. <3 -Raquel
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