(Narra
Sara)
Miraba
como Raquel, Niall, Zayn e Iratxe jugaban a las torres. Yo estaba en
una esquina de la piscina relajándome, no era de mucho moverme y por
eso siempre me quedaba aquí.
Niall
y Raquel no se habían separado ni un puto momento el uno del otro y
eso me hacia sospechar muchas cosas de lo que pasaría más adelante.
A Niall se le notaba mucho y Raquel no lo mostraba pero yo que soy su
hermana sé perfectamente que algo si le toca.
Desvié
mi mirada y vi a Louis y a Mirella dándose el lote en mitad de la
piscina. Reí por mis pensamiento y cerré los ojos para sentir el
agua y poder relajarme un poco después de haber llenado la piscina.
Noté como vibraba el agua lo que quería decir que alguien se
acercaba a mi pero no le di importancia y seguí con los ojos
cerrados disfrutando relajadamente.
(Narra
Harry)
Hablaba
con Liam y Alicia cuando me di cuenta de que estaban pidiendo a
gritos que me fuera para pasarlo bien juntos. Reí y me fui buscando
a alguien más con quien hablar o pasarla bien dentro de la piscina.
Iratxe y Zayn junto a Niall y Raquel seguían con su juego de las
torres y Lou y Mir estaban con lo mismo que Alicia y Liam así que
solo me quedaba una personita, Sara. Miré a mi alrededor y la vi
apoyada con sus brazos en el borde de la piscina dejando sus piernas
estiradas y sus ojos cerrados, una pequeña sonrisa se formaba sobre
sus labios y entonces me acerqué a ella lentamente para que no se
diera cuenta, solo quería mirarla sin que me estuviera gritando.
Sonreí recordando el buen golpe que me había dado antes y abrió
los ojos al escuchar mi pequeña risa.
Su
cara cambió y quiso salir nadando pero me puse enfrente de ella para
evitarlo, sus ojos dieron un repaso por mi cuerpo al ver que no tenia
ninguna salida y sonreí.
-¿Te
gusta lo que ves?
-Estás
amorfo.-se quedó mirando mis cuatro pezones.
-¿Te
refieres a mis cuatro amigos?-se le escapó una pequeña risa que
intentó tapar. Me miró a los ojos y volvió a poner esa cara de
odio hacia mi.-¿Que pasa ahora? te diste cuenta de que te estabas
divirtiendo conmigo ¿no?
-Harry..
¿que no entiendes de que no quiero que me hables? Tu y yo separamos,
por caminos distintos, no es tan difícil.
-Si
que es difícil, porque no entiendo que me juzgues sin conocerme, que
digas que soy así y asá sin haber tenido una conversación
conmigo.-Miró hacia abajo y comenzó a jugar con sus manos nerviosa,
amaba ese gesto.
-Vale,
puede que me haya pasado..-sonreí y vi como sus ojos marrones se
clavaban en los míos verdes.-no pareces tan mala persona después de
todo.-sonrió de lado.
-A
veces las apariencias engañas.-rió.
-No
te me pongas filosófico ahora.
-Filosofo
o no me amas igual.-escuché como se reía a carcajada limpia y reí
con ella para quedarme mirándola.
-Mejor
nos vamos con los demás y ya si eso después me enseñas filosofía.
-Oh
si, voy a ser tu sexy profesor de filosofía.-le guiñe un ojo y ella
rió.
Nos
acercamos donde estaban todos y ahora eramos los únicos que no
estábamos jugando a las torres así que nos apuntamos.
(Narra
Raquel)
Gracias
a mi hermana y Harry había perdido a las torres y es que mis ojos se
desviaban a ellos mientras jugábamos y claro Niall se caía porque
es un flojo y no sabe aguantarse solo.
Algo
había pasado con ellos porque ahora estaban volviendo y Sara no iba
enfadada, ambos llevaban una sonrisa dibujadas en sus rostros.
-Eh,
nosotros también queremos jugar.-Dijo Harry llamando nuestra
atención.
-Pues
ahora ya es demasiado tarde, es muy de noche, haberlo pensado antes
de estar haciendo manitas con mi hermana.-Sara me miró mal y yo le
saqué la lengua. Niall seguía encima mio cuando Sara vino hacia mi
a hacerme cosquillas. Niall perdió el equilibrio y nos llevó a los
tres con él seguido de las risas de los demás. Salí del agua y
comencé a reírme sola.
-Es
que miradla, más tonta no se puede ser.-Dijo señalándome y riendo
conmigo. Me recuperé de mi ataque y todos salimos de la piscina
secándonos bien.
Tenia
que hablar con mi hermana de porque ese tan repentino cambio hacia
Harry en solo unas horas pero eso seria esta noche, cuando todos
estos se fueran y solo estuviéramos ella y yo en la habitación.
Nuestros
padres llegaron pillándonos de imprevisto al enfocar las luces del
coche hacia nosotros y dejarnos medio ciegos. Todos les saludamos y
seguimos secándonos. Niall se acercó a mi y noté sus manos en mi
cintura, sonreí.
-Raquel,
esta noche vamos a salir a cenar por ahí, ya que es viernes así
que.. ¿os apetecería venir?
-Pues
no sé, estoy cansada de estar todo el día en la piscina y no creo
que a mis padres le haga mucha gracia que me vaya hoy que es nuestro
segundo día aquí.-reí.
-Ah
vale, no importa.-sonrió.-entonces nos vemos mañana ¿vale?
Descansa.-Dijo antes de irse con los demás. Nos despedimos y
entramos a casa para cenar.
-Tengo
mucha hambre.-Me dijo Sara riendo.
-Es
lo que pasa al hacer mucho ejercicio en la piscina.-levanté mis
cejas y me pegó de nuevo.
-¿Que
crees que he estado haciendo con Harry?
-No
sé, pero estabais los dos muy juntitos allí en la esquinita
apartados del mundo y después los dos llevabais unas pedazo sonrisas
encima que dios mio, como para no pensar mal.-reí.-¿besa bien?-en
eso me llegó otro manotazo justo en el mismo sitio.
-Solo
estuvimos hablando ¿como puedes pensar que me gusta o que le he
besado? Estás loca.
-No
sé, todo puede pasar y a el se le ve que quiere pinchito
contigo.-ambas reímos.
-Anda
calla y come que vienes los papas.
-Si,
yo callo pero esta noche me vas a contar todo con pelos y
señales.-Levanté mis cejas y ella volvió a pegarme, esa manía se
la iba a quitar yo pero rápido.
Mis
padres nos mandaron a poner la mesa e hicimos caso.
Hoy
para cenar había ternera con patatas y de postre mi madre había
hecho pastel de tiramisú así que esa hambre que teníamos se fue en
un abrir y cerrar de ojos con lo bueno que estaba todo.
Dimos
las buenas noches a nuestros padres y fuimos a nuestras habitaciones,
nos pusimos el pijama y cada una nos metimos a nuestra cama.
-Sara.-susurré
para ver si estaba despierta.
-¿Que?
-Es
sobre Harry.. ¿te atrae? ¿que pasó en la piscina?-escuché como
reía y se acercaba a mi cama para que le hiciera hueco.
-Mira
que eres cotilla eh.-me dijo riendo bajito para que mis padres no nos
escucharan.
No
era cotilla, solo era que quería saber lo que pasaba en la vida de
mi hermana para que no hiciera ninguna tontería. Callé mis
pensamientos y la escuché. Esto iba para largo, lo sabia.
JELOUUUUUUUUU. Aquí tenéis el cuarto cap, espero que os guste y que comentéis tanto aquí como por twittah, si es así recomendadla que necesitamos más lectoras juasjuas c: SE OS QUIERE, GRACIAS POR LEER xo.
ResponderEliminar